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EL TIEMPO Y ANTONY WILLIAMS
Temple al huevo. Reconozco el resultado de su cocina pero no sé la dosificación de sus aglutinantes, pues varían según quien use la técnica. Pero desde luego es morosa, aplicada, lenta. ¿De búsqueda?, Sin duda alguna, la reproducción ¿es su objetivo o su consecuencia, mientras la realidad se entreteje en los rincones de sus temas? Para mí y para el espectador lo que resulta atractivo de su aparición es la presencia en las imágenes de ciertas verdades del mundo: rostros, personajes, cuerpos desnudos, naturalezas muertas, silenciosas, paisajes urbanos entrevistos. En efecto, el tiempo reposa en estas pinturas del pintor inglés Antony Williams y oculta la fecha de nacimiento de su autor ¿cuántos años biológicos tiene, cuantos artísticos? Biológicos entre treinta y cuarenta, quizás menos. Artísticos, unas quince colectivas a partir de 1991 año en que se celebró en las Mall Galleries de Londres una exhibición de la Real Sociedad de Pintores Retratistas; individuales, hasta ahora tres, la de Albermale Galleries, Londres 1997, la de la Sala Parés, Barcelona 1999, y la de Messum's Fine Art, Londres 2000. Y de entre estas fechas sobresale la de 1995, año en el que realizó el retrato de su Reina y obtuvo el Premio Ondoatje de Retrato que le dio popularidad y le situó entre los buenos pintores británicos.
Pero no es lo ya conseguido lo que importa, sino el tesón con el que sigue inventando estas realidades que cruzan por los días, se detienen bajo su mirada y se convierten en tiempo cierto. ¿Cómo se reposa el tiempo en estos retratos, en estas poses, en estas naturalezas silenciosas? Sin literatura, sin ningún recurso narrativo,
sólo pintura, solamente presencia, distanciada lo justo pero inscrita
en el gesto, el dato, la actitud oportuna. generada en el llegar, el sentarse,
conversar unos instantes y dejarse mirar tanto los rostros, como los desnudos,
igualmente los paisajes y naturalezas se dejan miran Hay mucha sabiduría
antigua (Holbein) en la serenidad perspicaz con que los capta el pintor,
también tiempo y secretos. Porque ¿en qué piensan,
que sienten estos seres que se ensimisman a la espera de ser pintados, que
mantienen un rostro aparentemente sin historia y llegan de un antes y están
en un ahora?
Adolfo Castaño |
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